Cómo decir la verdad sin ofender a nadie importante


Felicidades: has decidido convertirte en un contreras, un provocador, un iconoclasta atrevido, un afilado perforador de purezas, ideales y poses, héroe del libre discurso, vocero dispuesto a decir lo que los microstalins y el control parental se esfuerzan en callar. Has tenido la audacia de notar las toneladas de mierda que acosan al mundo: los políticos mienten, dios como que no existe, la vida pública está llena de cretinos. El engaño se fermenta en todas partes y sale a medio mascar de las bocas malolientes.

Alguien debe aclarar ese mierdero con el rayo puro, límpido y frío de la verdad, y sí, que se jodan todos los que pueden llegar a ofenderse a su paso. Es más, ese alguien podrías ser tú mismo, ¿no es cierto?

Pero no es sencillo llevarle la contraria a todo. Empiezas queriendo ofender y someter a todo el mundo con el látigo incisivo de tu crítica pero, amigos, hay personas que son más peligrosas que otras cuando se les hieren las sensibilidades. Algunos reconocerán tu gallardía e incluso te tildarán de brillante por estallarles sus más preciadas fantasías en la cara, pero otros te acusarán de nihilista, o lo que es peor, de persona indeseable. Algunas astutas criaturas te harán una persona de opinión respetable pero otros te verán como ese sujeto que no debería pertenecer a la sociedad civilizada. ¿Cómo saber quién es quién?

No te preocupes: estamos aquí para ayudarte. Mientras sigas estas simples reglas estarás siempre del lado correcto de la legitimidad, serás bienvenido en cada debate agudo y racional. Y aunque persistirá ese grupito que te odiará con todas sus fuerzas, la gente indicada reirá contigo, así que estarás a salvo.

ESCOGE EL BLANCO CORRECTO

La semana pasada, la policía abrió una investigación contra Jason Osamende Okundaye, un chico de 20 años, estudiante de la Universidad de Cambridge, cabeza de un colectivo que promueve los derechos de Negritudes y Minorías Étnicas, por haberse osado a tuitear: “TODOS los blancos son racistas”. La declaración fue inmediatamente motivo de alboroto en los periódicos británicos Daily Mail y The Sun, ambos escandalizados ante tan cruel y ofensivo reclamo. El trino, habrá que decir, fue provocativo y a decir verdad, no del todo falso, pues si bien existen blanquillos que no aceptan propiamente posturas racistas, todos sabemos que “la blanquitud” como tal solo pudo emerger de la represión a personas más oscuras. Pero “no ser del todo falso” no es suficiente. Si bien la investigación policial fue abandonada, la indignación quedó inmortalizada junto con el nombre de Okundaye en los archivos de Google. Casi nada.

Esto es exactamente lo opuesto a tú propósito. Claramente como incipiente contradictor, sabes que te debes reservar tus magníficas consideraciones raciales para las minoría étnicas y religiosas, en vez de atacar con ellas a la población blanca. En caso de sentirte rebelde y querer intentar lo anterior, sabrás que bajo ninguna circunstancia deberías ser miembro de aquellas minorías. Eso es obvio.

NO SEAS JOVEN

Deberás esforzarte mucho por no ser joven, especialmente joven y estudiante. Los jóvenes son inexpertos y los estudiantes solo regurgitan ideales de justicia social aprendidos en sus cursos de género y teoría pos-estructuralista. Incluso los estudiantes conservadores reciben un tratamiento condescendiente. No quieres a nadie leyendo tu último y muy brillante memorial de agraviaos diciéndote con delirio de superioridad existencial: “Oh, eventualmente crecerás y lo verás más complejamente”. Necesitas experiencia en el mundo real. Necesitas la sobre estimada y magnífica “edad del adulto medio”.

CONOCE A LAS PERSONAS INDICADAS

Como la mayoría de británicos, hasta hace muy poco descubrí al escritor y columnista irlandés Kevin Myers. Los lectores irlandeses en cambio, gracias a su prodigioso pulular en los diarios de su país y gracias a encabezados que rezan “África no le ha aportado nada al mundo distinto al SIDA” o “Nunca hubo un Holocausto”; ya están lo suficientemente expuestos y así cansados como para escandalizarse con cada chorro de bilis que decide compartir. Oh, ahí va Kevin Myers de nuevo siendo ofensivo: el mundo marcha y todo sigue en su lugar.

Esto cambió cuando en su más reciente (y última) columna publicada por el Sunday Times irlandés; construida claramente en su zona de confort y en sincronía con nuestra ‘hermosa’ sociedad, escupió odio sexista, compartiéndole al mundo su opinión sobre la desigualdad salarial de género, osando (he aquí el problema) evocar a las presentadoras judías de la BBC Claudia Winkleman y Vanessa Feltz: “Bien por ellas. Los judíos no son precisamente conocidos por su insistencia en vender sus talentos al precio más bajo. Esta es la medida más útil de una tradición estúpida”. Dicho corto sugirió que los judíos no son más que una bola de avaros, peseteros.

La ironía es peligrosa. Es el poder del lenguaje en acción transformando el significado de ciertos conceptos en unos que no deberían ser.

Por azares de la vida esta columna se destinó a la edición irlandesa de un periódico británico, así que muchos de los reclamantes ofendidos fueron lectores del Reino Unido. Algo similar a lo que pasa cuando los gringos descubren las socarronas columnas racistas de Rod Little o Boris Johnson, o cuando alguien por fuera de Francia se percata de qué es lo que de hecho contienen las páginas de Charlie Hebdo. Los judíos de Irlanda salieron en defensa de Myers señalando que las acusaciones de antisemitismo eran infundadas: ¿Cómo condenarle? Si es un veterano del horizonte periodístico irlandés, acaso un vendedor en liquidación pero con editores respetables y amigos muy decentes. Como cualquier otro compadre respetable, su instinto llena filas.

En el Reino Unido, en cambio, los judíos no compartieron ese tipo de ataduras simbólicas, así que pudieron experimentar su bilis “simple y llanamente”. Al final, Myers fue despedido del Sunday Times, declarando por radio “No tengo carrera por delante. Mi reputación está desmoronada”. La lección es muy clara: si vas a ser un cabroncito ofensivo debes asegurarte antes de que todos tus oyentes estén hartos (acostumbrados) de ti. Y sobre todo, cuando decidas publicar tus intrépidas herejías anti-sistema, debes tener una buena red de amigos en el sistema mismo.

DI EXACTAMENTE LO QUE QUIERES DECIR

Esta puede ser controversial. Guías menores a esta podrán invitarte a que hagas buen uso de la ironía e incluso de las indirectas. Así, dirán, podrás aprovecharte de la borrosa frontera entre un chiste pesado y la opinión políticamente incorrecta. Si llegan a exhortarte por algún comentario, simplemente te replegarás diciendo “ay, solo fue un chiste, me sacaron de contexto, quienes me acusan son una bola de idiotas que entienden todo literalmente”. Pero de hecho amigo, la ironía es tu muerte. Tu trabajo es ametrallar a quienes desprecias con reproches punzantes, y el trabajo de los demás es estar de acuerdo contigo. La ironía es peligrosa. Es el poder del lenguaje en acción transformando el significado de ciertos conceptos en unos que no deberían ser. Así, hacer uso de esta herramienta es depositar demasiada confianza en la audiencia. Es permitirles que hagan uso de su creatividad, sorteando con éxito la riqueza del lenguaje, asumiendo con ingenuidad que no existen abismos interpretativos. No debes confiar a nadie esta empresa. Considera en cambio el uso de un sarcasmo sombrío, una hipérbole alzada, un tono turbio que se acerque al chiste, mientras presentas todas aquellas ideas desagradables que realmente aceptas. Si las cosas se complican siempre podrás decir que fue un chiste, sin necesidad de explicar, de qué se trataba ese chiste.

HAZ DECLARACIONES EXQUISITAS Y PROVOCADORAS QUE SEAN BÁSICAMENTE IGUALES A LOS QUEJIDOS DE UNA VIEJA CASA – REACCIONARIOS NACIONALISTAS PERO ENTREGADOS DE MANERA OSCURA, LLENA DE OCURRENCIAS; QUE EMANEN COMO UN ARMÓNICO ECO DE LOS PRONUNCIAMIENTOS DEL PODER ESTABLECIDO; QUE RETEN AQUELLA ILUSIÓN DE QUE EL MUNDO PUEDE CONVERTIRSE EN UN LUGAR MEJOR PARA AQUELLAS ALMAS EN PENA; QUE DEJE A LOS DESAHUCIADOS EXPUESTOS A ESA GROTESCA PERO SÓLIDA ESTRUCTURA DOMINANTE, EN LA CUAL LA DUREZA Y LAS RISAS HISTÉRICAS SE FUSIONAN EN UNA TOTALIDAD PARALIZANTE: SIN LUZ, SIN ESPERANZA, SIN POSIBILIDAD DE SALVACIÓN.

Esto debería ser obvio.

¡DIVIERTETE!

Si has seguido todos nuestros pasos, deberías descubrirte transformado. Ves una mancha de vino que se asoma en los rincones de tu boca, boca que se apoya en una barbilla que se desvanece en un caos de cuello, garganta y pecho. Ves el traje de lino que llevas, así no recuerdes haberlo comprado. Ves con tu par de ojos color crema, cómo el mundo se desvanece a medio metro de tus pies, más allá de tu propio cuerpo. Maldices la estupidez del mosaico borroso que se te presenta, marinado en tu propia pesadez y temeridad. Lo has hecho amigo. Estás llamando al mundo al orden en cada fiesta parabólica que armas, y la admiración de ese mundo es tuya. Te has hecho un contradictor temerario.

@sam_kriss

http://ift.tt/2w2iEPp

Anuncios

Y tu que opinas???

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s