Malo, feo, y caro: Comí en uno de los peores restaurantes de la CDMX según Tripadvisor


Sentarse a comer es lo más parecido a un ritual que tenemos en el siglo XXI. La hora de la comida es sagrada y creo que deberíamos comer como si fuera una celebración real, probando cada plato minuciosamente y tomándonos el tiempo necesario. Siento que actualmente comer es un acto que está poco valorado y no se le da el amor que debería. Ahogarse con tres tacos en dos minutos no es comer, amigos y amigas.

Si hay algo que agradezco en este año que llevo viviendo en la CDMX, es la cantidad de restaurantes que hay en la ciudad. Siempre le digo a mis amigos que aquí puedes comer como si estuvieras en cualquier otro país. He ido a restaurantes de comida argentina, venezolana, tailandesa, hondureña, gringa, japonesa y cualquier país que se imaginen. En serio, comer en la Ciudad de México es como el sueño erótico del capitalismo salvaje. Demasiada oferta.

Hace algunos días, en mi insaciable búsqueda por tener una gran cena, me topé con rankings de los mejores restaurantes de la CDMX, según Tripadvisor. Los revisé y me di cuenta que ya conocía algunos —bien mamones y caros— pero sentí que nada más estaban contando una parte de la historia. Quizás gracias a mi pesimismo automático, imaginé que si existían rankings para los mejores lugares donde comer, debería de existir un ranking de los peores lugares.

Tripadvisor es ese lugar al que muchísimos extranjeros llegan y lo toman como una especie de Biblia. Puedo entenderlo, ya que si no conoces a nadie en la ciudad a donde vas a viajar, puede ser una manera “decente” de tener algún tipo de opinión.

Después de buscar el restaurante peor ranqueado, me di cuenta que mientras más abajo estaba algún lugar en la lista, menos comentarios habían. Entonces, mientras menos comentarios y reacciones, peor la calificación para Tripadvisor. Bien raro. Decidí llegar a lo más bajo posible en el ranking, seleccionar al azar entre los últimos restaurantes, y que el destino decidiera en qué lugar iba a comer.

Busqué la dirección del local y esperé a la hora de la comida para poder ir con mucha hambre y ver qué tan malo es uno de los peores restaurantes de la CDMX para Tripadvisor.

Al estar a no más de diez metros del lugar, ya por el color amarillo mostaza de la entrada, combinado con los terribles manteles de las mesas que se veían a lo lejos, pues, sabía que no iba a disfrutar la comida. No había una persona en el lugar. Ningún alma estaba sentada en las mesas llenas de servilletas sin usar del local. Mala señal, y aquí recuerdo a mi padre: “Si ves que en un restaurante no hay gente, sal corriendo, no es buena imagen”. Sabio.

Entrada del restaurante.

Me senté. “¿Qué desea, güero?” Me preguntó una señora muy amable. El olor que salía de la cocina me generó una sensación de asco terrible, olía a una especie de aceite reciclado y carne muy mal condimentada. El menú era una hoja de papel poco cuidada y, de entre todos los platos, opté por el más “normal”. Pedí una pechuga de pollo asada, arroz, verduras y consomé. Pensé que era lo más “seguro” y que no podía estar tan malo. También ordené un agua del día y concluí que la única manera de poder conocer completamente los sabores de este restaurante era ordenando exactamente el menú del día.

En aproximadamente 15 minutos llegó mi comida. La verdad fue una experiencia tan impresionante, que decidí dividir cada guarnición de mi plato y describir lo que sentí al morder y tragar cada pedazo de comida.

CONSOMÉ.
Calificación: 2 de 5

El color oscuro del consomé me pareció sospechoso. Al probarlo, el sabor no era tan grave, pero estaba exageradamente lleno de sal y con un extraño olor a aceite.

Consomé.

ARROZ
Calificación: 0 de 5

Amo el arroz. No puedo comer sin él, de niño me acostumbraron a que en todos mis platos de almuerzo tiene que haber un servicio de arroz. Tenía buen color al menos, pero como todo en este lugar, el olor era terrible. Al probarlo, sentí que estaba muy chicloso, como lleno de “agua”, o al menos eso quería pensar que era. Con cada bocado que tomaba sentí que tenía en mi boca pedazos de avena o algo parecido. ¿Qué tan difícil puede ser cocinar arroz? Hasta a mí me queda bueno.

Arroz chicloso.

POLLO
Calificación: 0 de 5

A ver, en cada fonda que he comido me he dado cuenta que la pechuga de pollo es exageradamente fina. Estoy acostumbrado a comer pechugas de pollo gruesas. La neta es que siento que meten las pechugas en esas máquinas donde cortan jamón, y eso es lo que te sirven.

Pollo.

Jamás en mi vida había tenido esta experiencia con algún pollo. El pedazo de pechuga asada tenía unos “puntos blancos” que me hicieron que me dieran ganas de vomitar. Era como una especie de caspa o puntos radioactivos o qué se yo. Estuve a punto de reclamar, pero me aguanté, le di una probada y lo dejé. Es un insulto que te sirvan un pollo con acné. A eso me supo. Era como pasarle la lengua a la cara de alguna novia a mis 13 años. Y nunca lo hice, lo juro.

Además, al atreverme a morder el pollo, me di cuenta que tenía un extraño e intenso sabor a orégano. Es como si viviéramos en una especie de apocalipsis zombie y solo existiera orégano en toda la CDMX. Sentí que literalmente bañaron a este pobre pollo en kilos de orégano. Horrible. Orégano más acné y pubertad.

El pollo con acné.

VERDURAS
Calificación: 0 de 5

No me atreví a probarlos. Últimamente me he enfermado mucho y, sólo por el look, tenían toda la pinta de que me iban a dejar en la cama por un mes, vomitar por días, y jamás poder volver a comerme una triste lechuga en toda mi vida. Juzguen ustedes mismos.

Lechuga.

AGUA DEL DÍA
Calificación: Opinión no válida

La verdad es que no soy bueno para opinar sobre esta bebida. No entiendo por qué existe ni qué le ve la gente. Seguiré diciendo lo mismo: es como un trago 20 por ciento jugo y 80 por ciento agua. ¿Por qué quieren tomar algo así? Pidan el jugo original y ya.

Agua de guayaba.

CONCLUSIÓN

He comido en muchas fondas y siento que es bastante difícil encontrar una muy buena. La gran mayoría tienen este sabor de “comida hecha con pocas ganas” y si encuentras una buena se notará en el precio. Este restaurante me ofreció probablemente el peor almuerzo de mi vida, jamás pensé que un pedazo de pechuga de pollo podría saber tan mal, o tener el look de un adolescente en la pubertad. Ya entiendo por qué no había gente en el lugar. En esta ocasión el internet tuvo la razón. Además, el total que pagué por el almuerzo fue de 105 pesos. Neta, con 105 pesos me como una pizza hermosa y termino sintiéndome como un rey mafioso italiano en una película en Nueva York.

Puedes seguir a Diego en Instagram.

http://ift.tt/2A2JDO6

Anuncios

Y tu que opinas???

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s