¿Ahora el anime es ‘cool’?


En mi último año de preparatoria, me convertí en fan del anime. Yo no era poco cool como una adolescente de provincia, lo que significa que no era una perdedora, pero además todos pensaban (con cierta razón) que era una bruja que hacía hechizos BDSM en mi sótano y se me acercaban con un sensación generalizada de desasosiego como resultado de ello. Debido a que no era una perdedora, no hice de su conocimiento mi interés en el género frecuentemente criticado; llegaba a casa de la escuela y, literal, veía Naruto por horas, un programa sobre ninjas adolescentes dirigido principalmente a niños de entre 13 y 18 años, y ponía en el estado de mi mensajería instantánea algo como “Ausente, llama a mi celular”.

En los últimos días, ha llamado mi atención que ahora el anime es cool. Empecé a sospechar de este sorprendente cambio en la fortuna hace unas semanas, cuando vi varios clips de Michael B. Jordan profesando su amor por la forma altamente estilizada del entretenimiento animado, y luego busqué cada una de las veces que él había tuiteado “Naruto”, como lo haría cualquier periodista diligente. Su postura ante el género no podía ser más clara: en marzo de 2011, tuiteó, “Sí, me gusta el anime, ¡me encanta!”.

Durante los siguientes dos años, el actor de Black Panther publicaría actualizaciones periódicas sobre la serie de manga Naruto, reaccionando en su mayor parte con caras sorprendidas, un sentimiento con el que me puedo identificar, como alguien que nunca esperó que Gaara de la Arena ascendiera a la ilustre posición de Kazekage . “Sooo Naruto 627”, tuiteó en 2013, lo que indicaría que ha leído literalmente 627 volúmenes de un cómic que sigue las hazañas de un joven e impulsivo guerrero que intenta demostrar su valía ante sus pares ninja, a pesar de tener a un demonio sellado en el torso. Jordan publicó otra actualización poco después: “Naruto 631”, escribió, con un pulgar hacia arriba. Genial. Aún así, no pude evitar notar la total escasez de tweets relacionados con Naruto después de mayo de 2013. “Se convirtió en un rompecorazones y tuvo que dejar de tuitear sobre anime”, reflexioné, sintiendo empatía hacia un amigo.

Pero estaba equivocada al ser tan cínica. Una semana después, Jordan profesó su amor abiertamente. En respuesta a un tweet que lo acusaba de medir 1.75 m, vivir con sus padres y ver anime, hizo una sorprendente corrección: “Primero que nada, mido 1.82 m y mis padres viven CONMIGO, respeten un poco mi nombre. LOL”, escribió, agregando: ” y goku y naruto son reales”. (Enfrentando la acusación posterior de que solo le gustaba el “anime convencional”, respondió noblemente: “No, eso fue una bola suave para los que no saben de anime”).


Relacionados: Moda: chicas de anime


Por notable que haya sido este progreso, no necesariamente hará que el anime sea cool para aquellos que no lo aprecian, del mismo modo que el Normcore no logró que los pantalones deportivos y las sandalias Tevas se pusieran de moda a menos que te veas exactamente como un modelo y estés invitado a las mejores fiestas. Que a Michael B. Jordan le gusta el anime es cool porque Michael B. Jordan es extremadamente cool; como lo expresó Miles Klee en Mel Magazine: “Vuélvete no solo rico y famoso, sino una de las estrellas más populares de Hollywood, todo sin perder el piso y siendo humilde, pero también siendo muy atractivo, y entonces tú también podrás ser un fanático cool del anime que vive con sus padres”.

La respuesta de Jordan ante los señalamientos de su amor por el anime complacieron al Internet, que de inmediato retomó su rutina diaria de dejarse sacudir por pasiones fugaces y devoradoras, para luego aliviarlas con una procesión infinita de memes. Entonces, sucedió lo impensable. El 28 de febrero de 2018, Kim Kardashian proclamó: “Estoy obsesionada con el anime”, llevando a los fanáticos del anime del mundo a un estado frenético de crisis existencial. (“Primero Michael B. Jordan y ahora Kim Kardashian… no pueden arrebatarnos el anime de ese modo”, lamentó un usuario. “Ahora que Kim Kardashian y Michael B. Jordan han confirmado que les encanta el anime, la gente normal intentará arrebatárnoslo”, advirtió otro usuario.

En su muro, Kardashian ahondo más en el tema del nuevo objeto de su fascinación: “La inspiración para mi cabello rosa es el anime japonés. Siempre pensé que ese look era súper lindo”, dijo a su típico y alegre estilo. Unos días después, llevó el tema a Instagram al escribir: “La inspiración para mi cabello” debajo de una imagen extremadamente sexy del personaje Zero Two de la serie de 2018 Darling in the Franxx, el cual comicbook.com describe como “una joya escondida”. (Esta serie en particular, que presenta a un chico que lucha contra las bestias rapaces al pilotear un mecha con forma de mujer, al perecer fue prohibido en China por “situaciones sugerentes”, incluido el hecho de que “para pilotar al mecha que le da título a la serie”, un chico debe tomar el trasero de su pareja femenina para poder usar los controles”).

Estos dos están lejos de ser las primeras celebridades en disfrutar del anime: Kanye West, por ejemplo, una vez tuiteó: “De ninguna manera Spirited Away es mejor que Akira… DE NINGUNA MANERA… lo siento, es solo que estaba viendo en youtube un video de las 10 mejores películas de anime”. Sin embargo, la familia Kardashian ocupa un lugar inusual dentro de la matrix de los influencers que nos enseñan, como consumidores, qué desear, o que por el contrario, nos exasperan y enfurecen royendo nuestras identidades para alimentar sus propias marcas como los buitres que asediaban eternamente a Prometeo en la antigüedad. Cada vez que alguien de la familia Kardashian expresa públicamente su interés por algo, se debe a una razón estratégica de marca; Kim no es del tipo que actualiza su estado solo porque cree que Goku es real. Así que tenía que preguntarme: ahora que todos quieren esos lentes diminutos de la película Matrix que antes sólo le gustaban a los hombres que usan sombreros fedora en ánimo de flirtear, ¿será que el gusto por el anime es la siguiente moda?


Relacionados: Viernes de Anime: Rebuild of Evangelion (2007-201?)


Confundida y atormentada, contacté a una especialista en tendencias para obtener más información. ¿Ahora el anime es cool? Le pregunte vía correo electrónico a Kristin Castillo, vicepresidenta de estrategia de Trendera. “A pesar de que ha existido por décadas, el anime está comenzando a ganar relevancia en Estados Unidos, aunque todavía es una cuestión de nicho”, me explicó despreocupada. De hecho, describió a la “cultura del anime” como algo “poco convencional, pero que en definitiva cada vez es más cool”.

Con influencers como Kim Kardashian sumándose a la tendencia, continuó, es probable que se popularice rápidamente, especialmente tomando en cuenta que el pronóstico de Trendera para el 2018 preve “un cambio de la moda minimalista hacia estilos maximalistas excesivos”, así como la generalización de una “moda más vocal y con posturas evidentes de inspiración mundial”. Pero la predicción de Castillo venía con una advertencia: “Una posible consecuencia de esto es que tal vez el anime se convierta en un pasatiempo menos exótico/interesante para sus fanáticos de todo la vida”.

Esta sería una tragedia obvia y desafortunada. Por ahora, sin embargo, los dos bandos, los Kardashian y los fans del anime, parecen haber alcanzado una paz incómoda. “Vaya”, un usuario, que usa el nombre de hamilton_anime, comentó en su foto: “No sabía que las personas famosas como ella realmente tuvieran tiempo de ver anime”. Y otro usuario respondió sabiamente: “Es casi como si fueran seres humanos normales”.

http://ift.tt/2FzaD9L

Anuncios

Y tu que opinas???

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s