Intenté acabar con mis lonjas con tecnología láser


He estado yendo al gimnasio y comiendo bastante sano durante más de una década. Tiendo a ponerme particularmente estricto por un mes o dos un par de veces al año. Mientras que todas las otras áreas de mi cuerpo han crecido, encogido o se han tensado según mi dieta y el ejercicio que haga, un depósito de tejido adiposo, del tamaño de un bagel, alrededor de mi ombligo y en la parte baja de mi espalda ha permanecido conmigo toda la vida. Irónicamente, su presencia se vuelve más evidente cuando mis esfuerzos en el gimnasio se intensifican y mis antojos de carbohidratos disminuyen. En esos momentos, luzco como un hombre relativamente en forma, que lleva dentro de sus pantalones un kilo de salchichas alrededor de la cintura. Esta combinación en mi silueta tiende a minar mi entusiasmo por continuar con las elecciones saludables que, supuestamente, me darán los abdominales de lavadero que siempre he anhelado.

Es por eso que, hace un par de años, me entusiasmé con la criolipólisis, un procedimiento no invasivo en el que las células grasas son destruidas mediante la aplicación de frío. Un amigo mío me contó al respecto. Le habían aplicado el tratamiento tres semanas antes y me aseguró que ya estaba viendo resultados. Poco después, me toco hacer un reportaje al respecto y logré que me dieran un tratamiento de criolipólisis gratuito. Funcionó en un cierto grado que fue evidente para , aunque no lo fuera para los demás. Hubiera vuelto por un segundo tratamiento de inmediato si no fuera porque ha sido la experiencia más dolorosa de mi vida. No fue el procedimiento en sí lo que me hizo gritar, sino el paso posterior en que la técnico amasó con fuerza la grasa de mi vientre ahora maleable para que pudiera resorberla mejor y eventualmente excretar la mayor cantidad posible.

Ahora que el recuerdo del dolor es más lejano y mi obstinada llantita me está enloqueciendo, he decidido ponerme en contacto con la técnico que fue testigo de mis lloriqueos. Le pregunto a Rebecca Weston si finalmente podría volver para tener la segunda sesión que generosamente me había ofrecido. Como Rebecca ahora trabaja para otra compañía, Center Aesthetic, en lugar de eso me ofrece un tratamiento con Sculpsure, otro procedimiento para acabar con las células grasas, pero este usa calor en lugar de frío. Rebecca explica que Sculpsure —fabricado por una compañía llamada Cynosure— usa luz láser de alta intensidad para calentar el tejido adiposo a un temperatura de entre 42 y 47 grados centígrados. Al igual que con la criolipólisis, las células dañadas por la temperatura son expulsadas del cuerpo en las semanas subsecuentes. “Por lo regular las personas comienzan a ver resultados después de seis semanas, pero los resultados máximos se aprecian hasta doce semanas después”, dice, y agrega que normalmente se necesitan dos tratamientos Sculpsure para ver una diferencia.


Relacionados: Probé el ‘microblading’ para tener cejas de celebridad de Hollywood


Un puñado de estudios han buscado cuantificar el tipo de reducción de grasa que se logra con un tratamiento de 25 minutos con el láser de 1060 nanómetros que se utiliza para la lipólisis láser. Un estudio encontró que la infiltración de macrófagos comienza dos semanas después del tratamiento y se completa seis meses después del mismo. La infiltración de macrófagos se refiere a los glóbulos blancos parecidos a Pac Man que se precipitan para absorber y digerir los detritus o desechos. En esta analogía, los fantasmas del juego representan todo tipo de desechos celulares, sustancias extrañas, microbios, células cancerígenas y, en este caso, células grasas que han sido sometidas al destructivo haz láser.

El mismo estudio analizó el espesor promedio de grasa dos, tres y seis meses después del tratamiento y encontró reducciones de 14, 18 y 18 por ciento respectivamente; es decir, no hubo cambios. Cuando los investigadores utilizaron la resonancia magnética para observar la reducción promedio del volumen de grasa a los tres y seis meses, descubrieron que era del 24 y 21 por ciento, respectivamente. Ese estudio, este estudio y otros parecen concluir que el tratamiento, por engañoso que suene, es seguro, eficaz y perfectamente tolerable. Pero como aprendí en varios momentos de la creación de esta serie, el significado de “perfectamente tolerable” difiere ampliamente de una persona a otra.

Cuando le pregunté si calentar mi panza con un rayo láser sería, en su opinión, más o menos doloroso que haberla congelado para convertir la grasa en una masa medio derretida, Rebecca me dio una respuesta bastante huidiza.

“Todos somos diferentes, ¿cierto?”, dijo. “Algunas personas pueden tolerarlo [sin] problema y otros experimentan incomodidad”. Me explicó que la superficie del aplicador de hecho enfría la piel y que el calentamiento ocurre debajo de la dermis. Si los clientes consideran que el calor es intolerable, explica Rebecca, le pueden pedir que presione un botón para emitir una “ráfaga gélida” que casi instantáneamente detiene cualquier incomodidad causada inadvertidamente por el calentamiento de su interior. “Cualquier dolor ocasionado por el calor terminará en un segundo o dos”, dice, y agrega que presionar el botón de pánico acortará el período en que las células grasas son dañadas por el calor y por lo tanto disminuirá la eficacia del tratamiento.


Relacionados: Inyecté bótox en mi escroto para que luciera mejor


Desde que fue aprobado por la FDA en mayo de 2015, los efectos secundarios que se ha observado que la gente podría experimentar al ser sometida a un tratamiento de Sculpsure son incomodidad, dolor, hematomas e hinchazón. Pero eso no significa necesariamente que siempre tiene que ser así. La criolipólisis fue aprobado por la FDA en 2012, pero en 2014 un estudio acuñó la frase “hiperplasia adiposa paradójica o HAP” para describir un extraño efecto secundario en el que los depósitos grasos en lugar de reducir su tamaño, se hicieron más grandes después del tratamiento. Me consuela un poco el hecho de que, al momento de escribir esta nota, la única conexión del Sculpsure con la HAP es que a veces se usa para tratarla.

La configuración básica del Sculpsure consiste en cuatro tentáculos mecánicos unidos a una máquina cuboide que tiene una pantalla táctil. En los extremos de los tentáculos hay un aplicador que tiene una superficie plana y rectangular con aproximadamente el mismo tamaño que una carta de la baraja. Estos se fijan a un marco de plástico para que permanezcan en contacto con la piel. El marco está sujeto a una especie de cinturón que está amarrado a mi cintura mientras estoy acostado en la cama de una de las salas de tratamiento del Center Aesthetic.

Al igual que con mi aventura con la criolipólisis hace más de dos años, nos concentramos en las áreas donde generalmente se acumula la grasa resistente al ejercicio, especialmente en el cuerpo de los hombres. La primera sesión de 25 minutos se enfocaría en el bagel, la segunda en mi flanco derecho y la tercera en el izquierdo.

Aunque la superficie de las cabezas aplicadoras de metal está muy fría cuando Rebecca las coloca en en posición alrededor de mi ombligo, trato de recordar que en cuestión de minutos, mi panza será calentada hasta un punto que probablemente sea desagradable.

“Los primeros cinco minutos son solo el calentamiento”, me dice mientras coloca su dedo sobre el botón de inicio. “Después de eso, la intensidad del calor sube en oleadas, por lo que, si comienzas a sentirte incómodo, probablemente estés a solo unos segundos de que el calor cese. ¿Estás listo?”.


Relacionados: El lado poco saludable de ser saludable


En cuestión de segundos, siento una agradable sesión de calentamiento en mi barriga. Es agradable hasta que de repente ya no lo es y sudo, y me siento un poco mareado por el calor intenso y abrasador. Lo cierto es que, en realidad, el calor no es tan intenso. 42-47 grados centígrados es el récord de temperatura alta de Massachusetts e Illinois, respectivamente. Es decir, el café se sirve típicamente a una temperatura de entre 71 y 85 grados centígrados. Pero todos estos cálculos no evitan que grite pidiendo la ráfaga gélida antes de que salgamos de la fase de calentamiento. Funciona casi al instante, pero durante este breve período de frío confort me preocupa cómo voy a sobrevivir al resto del día y a un segundo tratamiento en el futuro. Pronto volvemos a empezar y, tal como había dicho Rebecca, una vez que la temperatura comienza a subir, el calor es apenas soportable.

Cuando termina la primera sesión de 25 minutos, Rebecca me dice con cautela que algunas personas sienten la llamada “incomodidad” más agudamente en los costados que en el vientre. Casi empujo la mano de la enfermera del lugar cuando me ofrece vicodin. Sé que no me ayudará durante el tratamiento del primero de los costados, ya que toma entre 30 minutos y una hora que haga efecto pero, al menos, podría ahorrarme algunas lágrimas en el segundo intento. Curiosamente, el primer costado no fue tan sensible al calor y logré conversar con Rebecca durante todo el proceso. Apenas habíamos empezado con el otro costado cuando, a través de una alarma, la máquina nos informó que algo estaba funcionando mal. Este evento marcó el final de nuestra sesión, pero volví un par de días después sin los camarógrafos para asegurarme de que hubiera simetría.

Tuve mi segundo tratamiento completo de Sculpsure cuatro semanas después del primero, que es lo más inmediato que te lo pueden ofrecer. Eso significaba que cuando lo repetí, los resultados del primer tratamiento todavía estaban a ocho semanas de alcanzar su resultado final. Siendo la semana de Acción de Gracias, Rebecca me aconsejó mantener mi glotonería bajo control lo mejor que pudiera. Lo intenté y fallé. ¿En Navidad? La misma historia. Para el final de enero se cumplieron las 12 semanas desde el primer tratamiento y ahora, al final de febrero, se cumplen 12 semanas desde el segundo tratamiento. Incluso me hice un tercer tratamiento solo porque sí. Eso fue hace unas ocho semanas.

A pesar de toda mi glotonería en las festividades, tuvo un efecto modesto pero perceptible. Creo que la diferencia es más notable en el vientre que en los costados, pero creo que para empezar, había más tejido adiposo en ese punto. El Sculpure no me ha dado unos abdominales perfectos, pero nadie dijo que lo haría. Lo que ha hecho es reducir la capa de grasa que ha estado en mi cintura desde que tenía 15 años. Creo que tener menos lonjas me ayudará a mantenerme enfocado cuando se trate de llevar una dieta saludable y de hacer ejercicio con la regularidad e intensidad necesaria para que de resultados.

Y al final casi no lloré.

http://ift.tt/2FwtMGk

Anuncios

Y tu que opinas???

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s