Pelotas solidarias: cuando en verdad el fútbol nos une


Artículo publicado en VICE Argentina

Por donde se vea, con el tiempo en contra y bajo el influjo del mercado, el fútbol ha ido perdiendo su devoción caligráfica, ese gusto a primavera y barro que lo convirtió, desde sus múltiples alumbramientos en Japón, China o Inglaterra, en el juego más popular del planeta. Paradójicamente, el percal y el picado han devenido en positivismo de la raigambre más ruin: el sonido que importa, el que los sentidos adoptan, es el del metal. Plata aquí y plata allá, el juego se hizo deporte, luego espectáculo y más tarde negocio.

¿Y los chicos? No se enteran y tampoco les corresponde. Siguen comprando sus figuritas del Panini pensando que se tratan superhéroes, igual que hicimos nosotros hace muchos años. Pero el fútbol les falla cada vez más. La industria del fútbol que se disfraza de fútbol. Los clubes, no contentos con imponerles el mercadeo interplanetario de sus camisetas de 1600 pesos y comprar fichas de jugadores o jugadores completos por, digamos, 300 millones de euros, se han empeñado en fichar chicos cada vez más jóvenes, privando de infancia no sólo a los que llegan sino a los miles y miles que se van quedando por el camino.

Suena aterrador, lo sé. Pero entre tanta miasma de pronto uno se encuentra con proyectos copados, humanos, que tratan de devolverle al juego un poco de su sentido original. Así dimos con FC Bola, una empresa que, bajo el modelo 1×1, comercializa pelotas bajo la consigna de la responsabilidad social: por cada pelota que compres, ellos donarán otra a alguna comunidad en situación adversa. Fútbol contra la vulnerabilidad. Fútbol que toma riesgos, haciéndonos sudar la camiseta por el otro, en equipo, juntos. Que a la hora de jugar no haya diferencias. Eso es lo que nos gusta de la pelota, ¿se acuerdan?


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En VICE hablamos con Matías González de Biase, miembro de FC Bola, sobre lo que se viene, los planes de crecimiento y las pelotas por donar:

VICE: ¿Cómo les vino la idea de hacer pelotas con causa solidaria?

Matías: FC Bola nació como consecuencia de un viaje a Brasil donde, con la ONG Revolución Pelota, hicimos una donación a la Favela Complexo Do Alemao. Con la intención de hacer más se analizaron las dificultades de la ONG para generar un mayor impacto, principalmente tiempo y dinero, como casi toda organización social sin fines de lucro. Lo que se hacía estaba muy bueno, pero no generaba ningún ingreso por lo que los involucrados tenían que tener algún otro trabajo para solventar sus gastos. Nos inspiramos en el libro Start Something That Matters de Blake Mycoskie (fundador de TOMS y quien popularizó el modelo de negocios de uno por uno con alpargatas en Estados Unidos) y decidimos crear una empresa social. Pensamos que a lo mejor adoptando ese modelo a nuestra idiosincrasia argenta y futbolera podríamos donar miles de Pelotas a chicos que las necesiten.

¿Y el financiamiento?

Probamos la idea con una campaña de financiamiento colectivo en Ideame y en dos meses teníamos más pelotas de las que la ONG había conseguido en tres años. Funcionó. Desde la ONG Revolucion Pelota venían Fede Peria y Facu Leiton que se conocían del club y yo era amigo del colegio de Fede. Así arrancamos FC Bola, si vos jugás todos juegan.

¿Por qué pelotas y no, digamos, zapatillas? Simbólicamente, la elección tiene un peso particular…

El fútbol es el deporte más popular del mundo. Democratiza cualquier sociedad durante algunas horas de la semana: la pasión no limita ni discrimina. Esto lo convierte en un vehículo estratégico que utilizamos para ayudar y apoyar a las instituciones y a los profesores que trabajan con los chicos de manera constante en barrios vulnerables. Por otro lado, jugar es un derecho de todos los niños. Sabemos que el deporte educa y que una pelota es una poderosa herramienta para el desarrollo social de cada chico. Al jugar, los chicos pasan menos tiempo en las calles y más tiempo en el potrero, donde aprenden a trabajar en equipo, a compartir, a esforzarse, a ganar y perder, a soñar. Son valores que sirven para toda la vida. Y para jugar al fútbol sólo hace falta una pelota. No importa la superficie, se juega en pasto, arena, barro, tierra, cemento, donde sea. Se puede jugar de a 11 o de a 1 contra una pared. Los arcos los armas con dos remeras o con cualquier cosa. Pero siempre vas a necesitar una pelota.

Cierto, aunque curioso: hay niños, de regiones con economías más estables, que juegan con pelotas fabricadas por otros niños provenientes de países en vías de desarrollo, por usar un eufemismo dulzón. ¿Dónde maquilan?

M: Por suerte las grandes marcas ya sufrieron el haber hecho las cosas mal en décadas pasadas. Asia cambió mucho y se trabaja de otra manera. Nike, en los 90, casi cierra por denuncias de trabajo infantil y para ellos fue eso suficiente como para dictaminar su “Nunca más”. Desde FC Bola quisimos tener un producto local, nacional y popular, pero desafortunadamente por el momento, con la escala que tenemos es imposible a razón de costo. Ojalá el día de mañana podamos tener nuestra propia fábrica y dar trabajo a los padres y madres de los chicos favorecidos con las pelotas que entregamos. Mientras tanto, lo que nos queda no es más que seguir lo habitual en la industria: el 95 por ciento de las pelotas del mundo entero se fabrican en Asia. Lo que hacemos es trabajar con empresas que trabajan bajo el comercio justo para regular que se cumplan los estándares que pretendemos.


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¿Comprar una pelota basta para sumarse a la iniciativa?

M: FC Bola vende productos, pero lo que en realidad vende es un concepto: involucrate. No nos interesa vender más y más productos, sino que nos interesan dos cosas: que los chicos siempre puedan tener una pelota para jugar ya que consideramos que crecer practicando deporte es muy sano y enriquecedor para la vida, y que la parte de la sociedad que tienen la posibilidad, las herramientas y recursos pueda ver un poco más allá y tomar la iniciativa de involucrarse, por más mínimo que sea ese aporte, debe poner todo lo que tenga para que alguien que la tiene mucho más difícil cuente con un apoyo/herramienta que le permita mejorar su situación.

Esta en nuestra misión generar una conciencia colectiva más atenta a los problemas sociales que nos rodean y poco hacemos por resolverlos.

El fútbol moderno cada vez está más enrarecido y separado del amateurismo. ¿Qué respuesta han recibido de los futbolistas profesionales y de la industria del fútbol en general?

M: Afortunadamente, la respuesta que hemos tenido del mundo del fútbol ha sido muy buena y positiva. La combinación de lo lindo que es este bendito deporte sumando a la solidaridad genera siempre la bienvenida y apertura al diálogo. El fútbol, el deporte, unen. Y la solidaridad iguala. Nos acerca. A cada persona que le contamos, y cada persona que se entera del proyecto nos da un feedback muy positivo y eso nos alienta para seguir metiéndole para adelante.

¿La AFA qué dice? ¿Les ha brindado apoyo?

M: Tuvimos una sola reunión. Se entregaron algunas pelotas. Por el momento nada muy prometedor. Nos juntamos hace alguna semanas con SAF (Superliga Argentina de Fútbol) y ojalá podamos hacer algo en conjunto para llegar con el mensaje a más personas, hacerlo más masivo. Necesitamos de organizaciones que nos ayuden con eso ya que no tenemos el presupuesto de las grandes marcas para armar campañas de marketing que lleguen a un público bien federal.

¿Y los chicos? Hay pocas cosas tan lindas como ver a un montón de chicos jugar con una pelota…

Esa es la mejor parte. La alegría que les genera a los chicos recibir una pelota es el motor de esta empresa social. Lograr esos momentos. A veces no nos damos cuenta, pero para un chico, la pelota es el mundo, su mundo. Y en los barrios donde se ayuda la verdad es que la realidad es muy dura. El contexto en el que les toca desarrollarse es muy desfavorable y es principalmente con el deporte (y el arte) que los chicos logran conectar con algo que es espectacular: la pasión. ¿Cómo podríamos vivir sin una pasión? El rato que pasan jugando con amigos al deporte que aman es un rato en el que se olvidan de todo y se transportan a ese mundo de fantasía donde sólo piensan en el juego. Colaborar para que eso pueda siempre suceder esta bueno. Soñamos con que en todos los potreros siempre haya una pelota para que los chicos jueguen, se diviertan y aprendan valores que les sirvan para toda la vida.


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¿Cuáles son los siguientes planes para FC Bola?

M: Al ser el fútbol un deporte que se juega en todo el mundo, la idea es poder llegar con la organización a nuevos mercados. Planeamos lanzar FC Bola en Estados Unidos este 2018, dentro de muy poco con una nueva campaña de financiamiento colectivo, esperando que el público y el mercado respondan para poder así empezar a donar muchas más pelotas por todo el mundo. En abril vamos a festejar nuestra pelota donada número 10 mil. Sabemos que es sólo el principio, hay mucho por hacer y camino para andar.

¿Desde dónde ven el fútbol en FC BOLA? ¿Qué opinión tienen del fútbol profesional en la actualidad?

M: El fútbol profesional desde hace ya varias décadas que es un negocio. Por un lado la profesionalidad del deporte hizo que muchas veces se juegue por otros objetivos, con otra cabeza. Por otro lado el nivel alcanzado por los clubes más grandes del mundo es una cosa espectacular. Tener la posibilidad de prender la tele y ver partidos de las grandes ligas europeas es un placer. A nivel local, lo que sucede es que los jugadores cada vez duran menos en el club. Jugadores que tienen futuro en 15/20 partidos ya son fichados y se van, lo cual lo entendemos. Sería muy bueno que exista una posibilidad lógica para todos (jugadores y clubes) para lograr que los jugadores luego de debutar tengan que completar dos torneos para poder salir a jugar afuera. El caso de Barco en Independiente es por un lado una alegría para el jugador, que con 17 años ya tiene un contrato con el que “salva” económicamente a su familia en 24 meses por el resto de su vida si hace las cosas bien, y por otro lado es una pena para el fútbol local donde nos perdemos de ver a un talentoso virtuoso del fútbol actual.

¿Y la selección argentina? Ya viene el Mundial…

M: Argentina fue, es y será uno de los principales semilleros del mundo. La selección es candidata como siempre, pero no es la única… Alemania y Brasil son favoritos, Francia, Inglaterra tienen también grandes equipos. Por suerte tenemos al mejor de todos, Messi, que es un marciano nacido en Argentina. Gracias a Dios que juega para nosotros. Y el día que ya no esté, se lo va a extrañar muchísimo, pero se ve que sigue una nueva generación de grandes jugadores. Talento nunca nos va a faltar. Ojalá algún día podamos organizarnos mejor, tener una estructura que sostenga el desarrollo de un planteo de juego durante años. Con grandes figuras pero sin un sistema de juego es muy difícil ganar copas. Está buenísimo que Pablito Aimar se haya metido con los pibes que vienen. Son trabajos a largo plazo los que se tienen que hacer. Lo que hizo José Pekerman fue estupendo, ojalé lleguen a la AFA personas que piensen en el largo plazo y no solamente en el próximo campeonato.

Esperamos que este 2018 podamos entregar miles de pelotas por todo el mundo, y que todo el mundo lo pueda ver a Leo levantar la copa el 15 de julio…

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