La abstinencia por cannabis sí existe y es horrible


Dejé de fumar cannabis hace ocho años. Me habían subido de puesto, y ya no podía llegar drogado al trabajo. Me acuerdo que toda la semana siguiente tuve sueños horribles. Era como si estuviera soñando en otra dimensión, ya que mi cerebro estaba experimentando un sueño verdaderamente profundo por primera vez en años.

Y entonces los sueños prácticamente se detuvieron. En una semana, una vez que los terrores nocturnos y los sudores fríos habían desistido, mi memoria a corto plazo comenzó a mejorar. Tenía más energía. Era más sociable dentro y fuera del trabajo. Meses después, dejé ese trabajo y comencé a hacer algo que me encantaba. Todo en mi vida mejoró. Pero renunciar a la marihuana no es tan fácil para todos, y a algunos les provoca problemas serios: físicos, mentales y emocionales.

“Dejar de consumir cannabis era igual a dolor, vómitos, diarrea y a no poder dormir o comer”, dice Alex Fraser, de 26 años. Alex tiene la enfermedad de Crohn, se la diagnosticaron cuando tenía 19 años. Acababa de tener una ileostomía, en la que le extrajeron la parte enferma de su intestino. Esto ha mejorado drásticamente su calidad de vida, pero todavía depende enormemente del cannabis para mantener su motor en funcionamiento.

“A pesar de la cirugía, todavía tengo problemas para comer, náuseas y sueño”, dice. “Si no tengo marihuana, tomo medicamentos: zopiclona para dormir y oxicodona para el dolor. Pero nada me quita las náuseas o me ayuda con el apetito, excepto el cannabis”.


Relacionados: Por esta razón la marihuana nos provoca el ‘munchies’


Alex, que generalmente usa un vape pero ocasionalmente fuma y come marihuana, también depende de ella para mantener su salud mental bajo control. “Es extremadamente útil con los problemas de salud mental que he tenido desde la cirugía. Los ataques de ansiedad, los problemas de autoestima y los niveles de energía se mejoran o desaparecen con el cannabis”, explica.

Jon Liebling es director de la United Patient’s Alliance, que actualmente ejerce presión para la legalización de la hierba medicinal en el Reino Unido. Jon tiene una larga historia de problemas profundos de salud mental y recientemente le diagnosticaron TEPT complejo.

“He estado controlando mi ansiedad, depresión y pensamientos suicidas la mayor parte de mi vida, pero me he mantenido relativamente contento con el uso de marihuana”, dice Jon. “Hace unos dos años, tuve una serie de eventos traumáticos en un período de tiempo bastante corto. Me di cuenta de que necesitaba un poco más de ayuda, así que le pedí a mi médico que me recomendaran a un terapeuta. Cuando le dije que consumía marihuana se negó a recomendarme a alguien a menos que dejara de hacerlo. Me recetó prozac y diazepam. Siempre he tenido pensamientos suicidas, pero lo que me ha mantenido vivo es que no me gustan esos pensamientos. El prozac hizo que mis pensamientos fueran más felices, pero también hizo que me gustaran los de tendencias suicidas. Así que por primera vez en 20 años hice algo al respecto”.

Jon regresó con su doctor y descubrió que un suplente estaba trabajando ese día. Ella inmediatamente le quitó su prescripción prozac y lo remitió a terapia de conversación. También le dijo que volviera a controlar su condición con cannabis, y afortunadamente todavía está aquí para contarlo.

Foto: VICE

Desafortunadamente, más allá de la evidencia anecdótica, es bastante difícil respaldar los comentarios de Alex y Jon con la ciencia ya que, hasta este momento, simplemente no hay mucha evidencia. Además, sus condiciones personales de salud –a pesar de ser indudablemente graves– no son indicativas de la población en general. Un documento de 2010 titulado “Assessment and management of cannabis use disorders in primary care” sugiere que, para diferenciar entre un trastorno psiquiátrico y la intoxicación crónica por cannabis, un paciente debe dejar de consumir cannabis durante dos a cuatro semanas. En un estudio pequeño de 20 personas sobre la abstinencia, halló que “los puntajes promedio de los síntomas de depresión iniciales se redujeron a niveles normales después de cuatro semanas de abstinencia”.

Uno de los creadores del estudio fue el profesor Adam Winstock, fundador de la Global Drug Survey, un estudio sobre cómo el mundo consume drogas, y psiquiatra consultor especialista en medicina contra las adicciones. Entre estos dos roles, ha analizado los hábitos de consumo de drogas de aproximadamente 500,000 personas y 300,000 usuarios de cannabis. Está muy bien ubicado para asesorar sobre los efectos más establecidos del síndrome de abstinencia de cannabis. Para la mayoría de las personas, como lo fue conmigo a mediados de 2000, eso significa: a) insomnio y sueños vívidos; y b) extracción de nicotina. Una gran parte del problema principal proviene de una fuente poco probable.

“Mucha gente que fuma mucha hierba, bebe demasiada cafeína. Té, café, refrescos, Red Bull. Esto muchas veces compensa los efectos sedantes de la marihuana. Si sigues tomando 15 tazas de té cuando dejas de fumar hierba, esto empeorará tu insomnio, y te sentirás agitado”, dice Winstock.

Si siempre has fumado con tabaco, es muy posible que experimentes ansias por la abstinencia de la nicotina. Para aquellos que buscan renunciar a la marihuana, Adam recomienda abandonar el cannabis y la nicotina al mismo tiempo, pero agrega que, de manera crucial, debes reducir gradualmente tu consumo de tabaco en el período previo a dejar de fumar. Esto tendrá un segundo beneficio inesperado en la lucha contra el insomnio de la abstinencia.

“El tabaco metaboliza la cafeína. La descompone”, explica. “Así que cuando dejas de fumar tabaco, tus niveles de cafeína llegan al cielo. Te deja con dos problemas: no sólo te estás tomando un estimulante [cafeína], sino que ese estimulante se va a ir por las nubes porque el tabaco ya no lo descompone”.

Adam también dice que la intensidad de tu abstinencia probablemente se verá afectada por el tipo de hierba que fumas. “Si fumas un cannabis con alto contenido de THC, entonces creo que tu insomnio sería peor, tus sueños raros serían peores, tu antojo sería peor, tu mal humor sería peor”.


Relacionados: Guía de una ex alcohólica para consumir marihuana medicinal


Los síntomas de abstinencia por marihuana empiezan alrededor del día dos o tres y generalmente se acaban siete después. El insomnio y los sueños intensos pueden durar dos semanas, pero el mejor consejo de Adam para dejar la marihuana es “tener buenos hábitos de sueño”. Es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo, pero hay algunos hábitos de sentido común que te ayudarán.

“El ejercicio es probablemente lo mejor que puedes hacer”, dice. “Obviamente, no te esfuerces demasiado, pero si estás cansado cuando te acuestas, es mucho más probable que duermas bien. Apaga las pantallas un par de horas antes de ir a la cama, evita la cafeína. ¡Y no te rindas y le llames a tu dealer si no duermes bien! Pronto será más fácil”.

https://ift.tt/2IZCuhm

Anuncios

Y tu que opinas???

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s